jueves, 13 de abril de 2017

Carlos Parra vuelve a Lanzarote con ‘Gopali, un silencio revelador’



Tras varios años alternando residencia entre La Palma, Mojácar y temporadas en la isla de los volcanes, el artista Carlos Parra vuelve a Lanzarote con el firme propósito de echar el ancla y celebra este añorado regreso con la exposición ‘Gopali, un silencio relevador’. La muestra, que estará expuesta hasta el próximo 14 de mayo en la galería Artenmala de la localidad norteña, consta de veintitrés obras en las que pueden admirarse el estilo del autor y su fuerte vínculo afectivo con esta isla a la que considera su hogar. 



Parra ha vivido más de treinta años en Lanzarote y confiesa que se siente muy ligado a esta isla, afectiva y artísticamente. Por eso para él este regreso es motivo de una enorme alegría y por ello quiere rendirle homenaje como su gran fuente de inspiración. Las obras que se exponen han sido creadas todas en Lanzarote, en las estancias esporádicas que ha disfrutado en los últimos seis años. Tras la muestra, una vez se haya acomodado en su nueva residencia en la isla, aquéllos que estén interesados podrán seguir admirando su obra en su Casa-estudio.  

Carlos Parra, con un servidor el día de la presentación de la muestra.
‘Gopali, un silencio revelador’ es pura esencia. Tanto de la isla, que no aparece necesariamente reconocible a los ojos en sus obras, como de su estilo pictórico. En verdad, la muestra es una puesta en escena de su universo creativo y rinde todo el significado posible al título. Parra escucha el silencio y desentraña sus mensajes. Decodifica las sensaciones en colores, en trazos dinámicos, en luces y sombras, en quietud y en estruendo.

Ante todo, sentido del humor.
La contemplación de sus cuadros requiere de un compromiso por parte del espectador. Además de su disfrute visual, precisa de un cierto grado de empatía. Al mismo tiempo, en cada uno de ellos hay una invitación a dejarse ir. A perderse en ellos. A respirar hondo y abandonarse para sentir. Para sólo sentir. Cada uno lo que éstos les inspire. La muestra ‘Gopali, un silencio revelador’ es, por tanto, la invitación a un viaje multisensorial. Una incitación a escuchar el silencio que él interpretó en cada momento y, una vez fuera de la Galería, a que cada uno indague en su propia manera de escuchar y percibir el silencio y, con éste, el susurro de Lanzarote.  

Un susurro que encierra y que sale a flote en sus cuadros, lo que dicen el viento y el mar, las formas apasionadas que toman los colores y las texturas del fuego y de la tierra. Sus trazos están guiados por la descomunal fuerza telúrica de la isla y son traducidos con delicadeza en emociones. Motivos que sugieren por un instante formas reconocibles, pero sólo hasta que se ocultan con un guiño en otra dimensión.



Así, ‘Gopali, un silencio revelador’, tiene el sabor dulce del reencuentro. El fresco y embriagador aroma a tierra mojada que dejan las primeras lluvias. Es un gran ventanal que se destapa de sus densas cortinas y se despereza abriéndose de par en par a la luz limpia de la mañana, para compartir con el espectador su sincero agradecimiento a todo lo que Lanzarote le ha dado y le da. Es un regalo porque hoy es hoy. Intenso como el abrazo de dos buenos amigos tras años de ausencia. Silencioso, íntimo…, agrestemente sincero.


Así es el universo onírico que Carlos Parra muestra en esta exposición. Una pintura creada con los ojos cerrados porque no hay nada que mirar. No hace falta. Los duendes de Timanfaya y de La Geria guían sus manos. Sólo así se puede comprender que la belleza es una realidad multidimensional y que sólo se puede llegar a ella desde un espíritu bondadoso, limpio y libre.



















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