miércoles, 14 de marzo de 2012

Osa Menor, un proyecto en dique seco

Capitanía Marítima niega los permisos a una aventura que, emulando la navegación primitiva, quería recorrer en una balsa de troncos desde Lanzarote hasta La Palma, isla por isla

Luis Miguel Coloma / Fotos: cedidas 

Un silencio administrativo negativo por parte de Capitanía Marítima de Las Palmas tiene a la Osa Menor esperando en varadero, tras recibir dicha administración todos los estudios solicitados y tener cumplimentados todos los trámites burocráticos exigidos. Queda así suspendida, sin plazo ni fecha, una aventura entre las islas siguiendo las pautas y técnicas de la navegación primitiva de los antiguos pobladores de Canarias.
Sergio Navío, padre del proyecto, lamenta esta decisión institucional y espera, algún día, poder echar al agua la enorme balsa de troncos que construyeron para tal fin. “He estudiado la navegación primitiva desde que era un adolescente, todo lo que encontraba sobre el tema. Descubrimientos, expediciones, tipos de embarcaciones antiguas con sus materiales y modos de construcción, corrientes marinas y técnicas de orientación…”, comenta.
“El proyecto Osa Menor –explica Sergio- pretende demostrar que los antiguos pobladores de Canarias construían embarcaciones, navegaban entre islas y comerciaban. De hecho, al parecer se orientaban con bastante exactitud y desde muy antiguo manejaban los vientos alisios y las corrientes oceánicas”. “No hay mucha documentación al respecto porque ha interesado más difundir que no sabían navegar, pero algo hay…”
“Construimos la Osa Menor, que es como se llama la balsa, siguiendo las pautas descritas en las pocas investigaciones que existen sobre el tema. Tiene 12 metros de eslora (largo) y 5 de manga (ancho). Ellos usaban troncos de unos 50 cm. de diámetro superpuestos en distintos niveles, -aunque los de la Osa Menor son de entre 90 y 110 cm.- y una última con troncos de 20 a 25 cm, sobre los que se disponía la base. Lleva también un mástil con una vela cuadrada y una caseta a base de trenzado de palma. La balsa no lleva un solo clavo. Todo va atado con cuera de cáñamo”, afirma.
“Está pensada para llevar a seis tripulantes, así como instrumentos de navegación y seguimiento. Para navegar con seguridad e ir contrastando que sean correctas las decisiones que tomemos a partir de observar las estrellas. La ruta prevista, calculada en unos 20 días, tenía salida desde Arrecife, pasaba por Fuerteventura, daba la vuelta entera a Gran Canaria, iba a Tenerife y acababa en La Palma”.    



No hay comentarios:

Publicar un comentario