miércoles, 6 de julio de 2011

Un patinazo llamado MAC 2012

Aún no han empezado y ya les han llovido las críticas del Movimiento 15 M y de Democracia Real Ya, las dos plataformas ciudadanas complementarias que surgieron el pasado 15 de mayo para denunciar el actual sistema e intentar cambiarlo. Unos cuantos ‘indignados’ de Valencia han pasado por el aro y se han constituido como partido político. Se han inscrito como 'Movimiento Anti Crisis 2012', -MAC 2012- en el Registro de  Partidos Políticos del Ministerio del Interior. Ante tal noticia, me siento defraudado por estos indignados. Como simpatizante del movimiento ciudadano, entiendo que se han aprovechado del nombre e ideales del 15-M y los han instrumentalizado en su provecho y beneficio. No es razonable que se cree un partido político para defender ideas anti políticos corruptos. De eso deberían ocuparse los ya existentes y tener sus filas limpias de imputados, presuntos y supuestos. Puntualizo algo antes de continuar… De acuerdo con que ninguna de estas tres situaciones legales es equivalente a estar condenado. Pero tampoco es igual estar imputado que no estarlo. Cuando un juez imputa a alguien en un caso, se supone que tiene indicios de peso para hacerlo. Si se considera que hay excesiva ligereza por parte del magistrado en otorgar dicha condición a ciudadanos impolutos, pues el Consejo General del Poder Judicial debería sacarle tarjeta roja y ponerlo a la sombra…
Vuelvo a lo del MAC 2012… Pensando bien de ellos, podría considerarles ilusos. Es posible que estos muchachos hayan caído en la trampa de quienes postulan desde tertulias radiofónicas y columnas en periódicos que la única forma legítima de hacer política es desde dentro de la política. Bueno… Es posible. El caso es que el Movimiento 15M no nació para hacer política y sí para fiscalizar la labor de los políticos. Para exigir seriedad, rectitud, honestidad, honorabilidad, profesionalidad, y otras cuantas cosas más terminadas en ‘dad’ que se les presupone cuando juran o prometen el cargo pero que luego pocos cumplen. Pensando mal, podría creer que son unos impostores y están intentando sabotear, reventar la protesta ciudadana. Desde la contaminación de estos ideales, lograrían desencantar y desengañar a la gente. Con la pólvora de la protesta mojada por estos ‘iluminaos’, volveríamos a ser dóciles y asustados corderitos a merced de la banca y los mercados. La experiencia me ha mostrado que cuando una iniciativa ciudadana cruza la línea y se pasa a la política, más pronto que tarde acaba abducida y ensuciada por ésta. Primero deja de ser ciudadana y luego de ser iniciativa. Qué va chicos, ya me conozco este cuento. Yo no me siento representado por ustedes...

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